San Juan Fisher, y santo Tómas Moro

(obispo, y mártir, rojo)

Antífona de Entrada

Gaudent in caelis ánimae Sanctorum, qui Christi vestigia sunt secuti; et quia pro eius amóre sánguinem suum fudérunt, ídeo cum Christo exsultant sine fine.

 

Los santos, que siguieron las huellas de Cristo, viven gozosos en el cielo. Derramaron la sangre por su amor, por eso se alegran con Cristo para siempre.
[Misa]


Oración Colecta

Oremos:

Señor, tú has querido que el testimonio del martirio sea perfecta expresión de la fe; concédenos, te rogamos, por la intercesión de tus santos Juan Fisher y Tomás Moro, ratificar con una vida santa la fe que profesamos de palabra.

Por nuestro Señor Jesucristo...

Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Alégrense de compartir los padecimientos de Cristo

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

4, 12-19

 

Queridos hermanos: No se extrañen de verse sometidos al fuego de la prueba, como si fuera algo nunca visto. Al contrario, alégrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, el júbilo de ustedes sea desbordante. Si los injurian por el nombre de Cristo, ténganse por dichosos, porque la fuerza y la gloria del Espíritu de Dios descansan sobre ustedes.

Pero que ninguno de ustedes tenga que sufrir por criminal, ladrón, malhechor o simplemente por entrometido. En cambio, si sufre por ser cristiano, que le dé gracias a Dios por llevar ese nombre.

Pues ha llegado el tiempo del juicio definitivo, que comienza por el mismo pueblo de Dios. Y si comienza por nosotros, ¿qué podrán esperar los que se niegan a creer en el Evangelio? Pues si el bueno se salva a duras penas, ¿qué suerte correrán el impío y el pecador? Así pues, los que según la voluntad de Dios tienen que sufrir, que pongan toda su confianza en la fidelidad del creador y sigan haciendo el bien.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial

Del salmo 125

 

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares

Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar: entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares

 

Aun los mismos paganos con asombro decían: "Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor". Y estábamos alegres, pues ha hecho cosas grandes por su pueblo el Señor.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares

 

Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora, nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo, cosecharán aquellos que siembran con dolor.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares

 

Al ir, iban llorando, cargando su semilla; al regresar, cantando vendrán con sus gavillas.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares

 

 

Aclamación antes del Evangelio

 

Aleluya, aleluya.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.

Aleluya.

 

Evangelio

No he venido a traer la paz, sino la guerra

Lectura del santo Evangelio según san Mateo

10, 34-39

 

Gloria a ti, Señor.

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:

«No penséis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra,- y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará».

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Sea agradable a tus ojos, Señor, esta ofrenda que va a ser consagrada en la festividad gloriosa de tus mártires, para que nos purifique de nuestros pecados y te mueva a escuchar las plegarias de tu pueblo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

[Misa]


Prefacio

Testimonio y ejemplo de los mártires

 

El Señor esté con vosotros.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque la sangre de los gloriosos mártires Juan Fisher y Tomás Moro, derramada como la de Cristo para proclamar su fidelidad a ti, manifiesta tu admirable poder, que convierte la fragilidad en fortaleza y al humano débil robustece para que sea testigo tuyo.

Por eso,

como los ángeles te canta en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo…

[Misa]

Antífona de la Comunión

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.

[Misa]


Oración después de la Comunión

Alimentados con el pan del cielo, viviendo la unidad como miembros del Cuerpo de Cristo, te rogamos, Señor, que no nos separemos del amor de tu Hijo; y a ejemplo de tus mártires Juan Fisher y Tomás Moro, logremos superar con valentía cualquier dificultad por aquel que nos amó sobre toda medida.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

[Misa]